El Real Madrid pasó de las ruinas a una remontada de locos en el Olímpico. Con el 3-1 y una actuación que había dejado al descubierto todos sus problemas, el equipo de Mourinho encontró en el banquillo la respuesta que no había tenido sobre el césped. Carlos Espí y Endrick cambiaron el partido con dos goles en apenas dos minutos y Rüdiger completó el vuelco en el 90. El Madrid se puso 3-4 cuando la Roma ya acariciaba una victoria que había construido castigando la fragilidad blanca.
Carlos Espí encendió la reacción. Mourinho le dio entrada por Diomande en el minuto 78 y el delantero necesitó apenas cinco minutos para devolver la esperanza al Madrid. Se anticipó dentro del área, se hizo con el balón y resolvió con frialdad para marcar el 3-2. Su presencia incomodó a los centrales italianos y dio al conjunto blanco una referencia capaz de convertir cada balón al área en una amenaza. Cuando el partido parecía perdido, Espí se encargó de abrirlo de nuevo.
La Roma apenas tuvo tiempo para asumir el golpe. Endrick apareció en el minuto 85 para firmar el 3-3 y desatar al Madrid. El brasileño, que había sustituido a Vinicius antes de cumplirse la hora, encontró el premio con un golazo que borró de golpe la ventaja italiana. Su energía y su ambición dieron otro aire al ataque de Mourinho. Los dos jóvenes habían rescatado a un equipo que durante buena parte de la noche parecía incapaz de reaccionar.
Pero el Madrid todavía quería más. Rüdiger culminó la remontada en el minuto 90 con un remate tras una asistencia de Arda Güler, otro de los protagonistas de la revolución desde el banquillo. El turco aportó dos pases de gol y la claridad que tanto había faltado para transformar el desastre en una ventaja inesperada. El Olímpico, que había homenajeado a Mourinho y después disfrutado con el sufrimiento de su equipo, asistió a un giro brutal: el Madrid entró en el descuento ganando un partido que parecía condenado.
¿Qué pretendía Vinicius?
Vinicius vivió una noche para olvidar en el Olímpico de Roma. El brasileño, titular junto a Mbappé y Diomande, no consiguió desequilibrar y terminó sustituido con el Real Madrid perdiendo por 3-1. Su actuación quedó marcada por una pérdida al inicio de la segunda mitad que propició el segundo gol italiano y desató el enfado de José Mourinho en la banda.
La acción llegó en el minuto 50, cuando el Madrid todavía sostenía el empate gracias al tanto de Mbappé y a las intervenciones de Courtois. Vinicius perdió un balón comprometido y la Roma castigó el error con una transición que culminó Malen. El conjunto blanco quedó desajustado y el delantero aprovechó la oportunidad para devolver la ventaja a los locales. Una equivocación que complicó un partido en el que los de Mourinho ya habían sufrido durante la primera parte.
El entrenador portugués reaccionó con evidentes gestos de enfado. Poco después, Malen volvió a marcar para colocar el 3-1 y Mourinho decidió retirar a Vinicius, que dejó el campo antes de cumplirse la hora de juego. El brasileño se marchó sin rematar a puerta y sin encontrar soluciones ante la defensa romana, en una actuación muy lejos de lo que necesitaba su equipo para competir en el Olímpico.
La mala noche llegó después de conocer su sanción de cuatro partidos en Liga por la expulsión ante el Villarreal. Mourinho había cuestionado antes del encuentro que el Comité comunicase el castigo apenas dos horas antes de una cita importante para el Madrid. El técnico mantuvo su confianza en Vinicius y le dio la titularidad, pero el atacante no logró responder sobre el césped y su pérdida terminó siendo decisiva para que la Roma rompiese el empate.
Courtois permitió que hubiese partido
Courtois sostuvo al Real Madrid en una primera parte en la que la Roma le exigió demasiado. El belga apareció a los cuatro minutos con una gran mano a un disparo de Mario Hermoso y volvió a responder ante un peligroso remate de Soulé, evitando que el conjunto italiano sacara más provecho de sus llegadas. Nada pudo hacer para impedir el gol de De Roon en el minuto 20, pero sus intervenciones mantuvieron al equipo de Mourinho en el partido. Mbappé igualó cuatro minutos después y permitió al Madrid llegar al descanso con un 1-1 que también llevaba la firma de su portero.
Mourinho volvió a casa
El Olímpico recibió a José Mourinho como a uno de los suyos. El entrenador del Real Madrid regresó a Roma y se encontró con una afición que mantiene intacto el cariño por quien dirigió a su equipo entre 2021 y 2024. Cuando la megafonía pronunció su nombre, el estadio respondió con una sonora ovación. Las pancartas también dejaron claro que su huella sigue presente: «Para el mundo especial… para Roma inmortal… Ave Mou» y «En Budapest nos defendió hasta el infierno. Bienvenido José, romanista eterno» fueron algunos de los mensajes dedicados al portugués.
El homenaje continuó con el partido en marcha. A los nueve minutos, la Curva Sud desplegó imágenes de Mourinho levantando la Conference League de 2022 junto a una frase que resumía el sentimiento de la grada: «Quien trae la gloria a Roma, Roma lo honrará para siempre». El técnico respondió llevándose la mano al corazón y lanzando besos hacia los aficionados. Por una noche volvía al banquillo visitante, pero el Olímpico le recordó que su lugar en la memoria de la Roma sigue reservado.
Mbappé supera a Raúl
Mbappé acudió al rescate del Real Madrid y aprovechó para superar a Raúl en la Champions. El francés marcó ante la Roma y alcanzó los 72 goles en la competición, uno más que el histórico capitán madridista, para situarse en solitario como el quinto máximo goleador del torneo. El tanto fue, además, el noveno de Mbappé esta temporada con el conjunto blanco: siete en Liga y dos en Europa. Una aparición decisiva para igualar el gol de De Roon y devolver al equipo de Mourinho a un partido en el que estaba sufriendo.
Las notas del Real Madrid
- Courtois: 7
- Dumfries: 4
- Konaté: 3
- Rüdiger: 6
- Cucurella: 3
- Tchouaméni: 3
- Valverde: 3
- Bellingham: 5
- Diomande: 5
- Vinicius: 3
- Mbappé: 5
- Güler: 4
- Endrick: 9
- Bernardo Silva: 4
- Álvaro Carreras: 4
- Espí: 9
- Mourinho: 5